First day Avery

Avery, 7, sits at her laptop. Her mom said Avery was in tears at one point.

This story was translated by Sofia Echeverry.

Las escuelas del condado de Alachua reabrieron la semana pasada, después de semanas de deliberación. Esto marcó el regreso de los estudiantes de Alachua a sus salones de clase desde que el COVID-19 obligó a las escuelas a cerrar las puertas en marzo. 

Por otro lado, algunos estudiantes empezaron el año escolar en casa. 

Algunos estudiantes asistieron a la escuela en persona con mascarillas puestas, algunos entraron a Alachua Digital Academy, una opción virtual en vivo, mientras que otros empezaron en Alachua eSchool, una plataforma de aprendizaje digital donde los estudiantes pueden trabajar a su propio ritmo.  

El día estuvo lleno de incidentes.

Una clase de Lake Forest Elementary se tuvo que poner en cuarentena después de que los padres de un niño llamaron a decir que su hijo dio positivo en el examen de COVID-19, comentó Jackie Johnson, la vocera de las escuelas públicas del condado de Alachua. 

Johnson dijo que el niño no debería haber sido llevado a la escuela. Ella aseguró que las escuelas públicas le mandan esa información a los padres con mucha frecuencia, pero explicó que obviamente había que decirlo de nuevo.

Johnson comentó que cree que hay por lo menos seis niños del salón que tienen que ser puestos en cuarentena. El departamento de salud del condado está ofreciendo hacerles la prueba a los niños en el tercer y noveno día de su cuarentena. Si los niños dan negativo antes de o en el noveno día, se les permitirá volver a la escuela.

Johnson explicó que el distrito escolar se mantiene al tanto de las estadísticas durante los primeros diez días ya que las fluctuaciones son comunes. También, mencionó que sabe que algunos estudiantes se trasladaron al aprendizaje presencial. 

Aparte de esto, la tecnología también fue impactada. 

Johnson habló con el director de Fort Clarke Middle School, quien dijo que recibió reportes de vulgaridades y lenguaje obsceno durante una de sus clases, un “bombardeo” de Zoom, el cual el distrito investigará. 

Un “bombardeo” de Zoom es cuando alguien entra a una llamada de zoom que no les corresponde para interrumpir o distraer la clase. 

Los padres serán notificados sobre lo que ocurrió y se les recomienda que reporten incidentes como este en las escuelas de sus hijos.

También hubo problemas con algunos computadores portátiles que tuvieron que ser intercambiados porque no funcionaban, dijo Johnson. Otros estudiantes tuvieron problemas con sus nombres de usuario y contraseñas para iniciar sus sesiones.  Ella explicó que el sistema estaba sobrecargado y que el departamento de información tecnológica, o IT por sus siglas en inglés, está trabajando para arreglarlo.

A pesar de estos problemas de tecnología, en general, los sistemas parecieron ser exitosos, a diferencia de otros condados, como Miami-Dade, donde las plataformas de aprendizaje se bloquearon completamente.

Para algunos estudiantes, el día pasó sin incidentes. 

Brooke Watson, una mamá de 41 años de dos estudiantes de dos estudiantes de ACPS, dijo que había mucha ansiedad que precedió al primer día de clase. 

Su hijo de 9 años, Aidan, está asistiendo a cuarto grado a través Alachua Digital Academy. Su hija de 17 años, Abby, empezó su último año con clases presenciales en Gainesville High School. 

Watson está preocupada por Aidan, quien le toca sentarse al frente de un computador por seis horas.

Sus profesores hicieron muchas actividades que requerirán movimiento para asegurarse que los estudiantes se mantuvieran atentos, dijo Watson. No hubo ningún problema técnico.  

Watson comentó que Aidan disfrutó tomar clase desde casa, donde se sentía seguro y que incluso fue agradable.

Para estudiantes presenciales, como Abby, había preocupaciones del distanciamiento social, explicó Watson. El clima inclemente hizo que los espacios al aire libre no estuvieran disponibles.

Watson dijo que su decisión de permitir que Abby fuera a clases presenciales no se basaba solo en su preocupación por su salud física sino también en que la aislación social y la falta de actividades extracurriculares fuesen perjudiciales para su salud mental. 

Watson aseguró que ella y su esposo, quienes trabajan en el sistema de salud, hablaron con Abby sobre la seguridad. Para ella, comenzar este año escolar ha requerido confiar en el proceso y dejar ir la necesidad de tener todas las respuestas. 

La hija de Watson comentó que las clases estaban bien preparadas para el distanciamiento social. Watson dijo que lo que impresionó a Abby fue que la mayoría de los estudiantes llevaban sus mascarillas puestas.

Los profesores también tuvieron que adaptarse a la educación virtual. 

Chad Essary enseña matemáticas y ciencia en la escuela magnet Professional Academies en Loften High School. Sus clases son HyFlex, lo que significa que tiene estudiantes virtuales y presenciales al mismo tiempo. 

Essary escribió en un correo electrónico explicando que habían fallas técnicas con Canvas, compartiendo pantallas y micrófonos, pero se nota que ha mejorado desde que las clases estuvieron virtuales esta primavera. Esta vez, dice que hay más comunicación, la tecnología apropiada, capacitación y paciencia.

Essary dijo que fue difícil captar el interés de ambos grupos de estudiantes. Él compartió que en algunos momentos, no se dio cuenta de que sus estudiantes virtuales no lo escuchaban o de que el navegador bloqueaba algunos sitios webs cuando compartía su pantalla. Sin embargo, sus estudiantes se ayudaron mutuamente y lograron solucionar los problemas. Según sus alegaciones los estudiantes parecían haber disfrutado el día y ver a sus amigos por lo que presiente que se adaptaran bien a las circunstancias.

Tillissa Borcia, una ama de casa de 36 años, es la mamá de dos niños, Austin de 9 años y Avery de 7 años, inscritos en clases de Digital Academy. Borcia notó problemas de conectividad durante el día mientras que sus hijos asistían a clase. 

Aunque tienen un buen plan de conexión con Cox Communications porque su esposo es jugador de videojuegos, Borcia dijo que había muchos problemas con el Internet. Más tarde ese día, recibió un texto sobre los problemas de Internet de su vecindario. 

En un momento del día, una araña asustó a Borcia mientras que su hijo estaba en clase.  Entre gritos escuchó a Austin, quien está en cuarto grado, decirle que tenía el micrófono prendido.  

Para su hija, el día también fue un poco abrumador. Borcia dijo que andaban muy rápido en las clases y que en un momento, Avery empezó a llorar y se sintió avergonzada. Borcia comentó que no estaba segura de que hacer. 

Borcia espera que todo mejore progresivamente y que los profesores colaboren con los estudiantes cuando surjan problemas de tecnología. Esta madre mantiene la esperanza porque no sería justo juzgar los esfuerzos de las escuelas basados solo en el primer día.