Estudiantes de la UF logran impulsar un proyecto de ley que exige consentimiento de los padres para el castigo corporal en las escuelas.
Un grupo de estudiantes de la UF espera que la nueva ley reduzca el uso de esta práctica.
Los graduados de la UF Graham Bernstein y Konstantin Nakov lucharon durante años para que la Florida prohibiera el castigo corporal en las escuelas, tales como castigar físicamente a un niño usando una tabla. Sus esfuerzos dieron frutos a principios de este año con una ley que exige el consentimiento de los padres antes de que sus hijos sean golpeados.
Antes de que la ley entrará en vigor, las escuelas públicas de la Florida proveían a los padres, si lo solicitaban, con una declaración escrita explicando en qué consistía el castigo y por qué se aplicaba. Ahora, los padres deben aceptar expresamente la práctica mediante un consentimiento por escrito antes de que su hijo sea castigado.
“La escuela es un lugar donde los niños deberían sentirse seguros y bienvenidos, siempre”, dijo Nakov, de 24 años, “y eso no es algo realmente compatible con el castigo corporal”.
Diecinueve distritos escolares en la Florida permiten el castigo corporal, con un total de 516 niños en esos distritos que fueron golpeados durante el año escolar 2023-24, según el Departamento de Educación de Florida. La mayoría de los distritos han prohibido la práctica, como el condado de Alachua, o ya exigen consentimiento de los padres.
Según la ley de la Florida, que entró en vigor el 1ro de julio, el castigo corporal abarca el uso de la fuerza física sobre un estudiante como método disciplinario. Las juntas escolares pueden solicitar el consentimiento para el uso del castigo corporal para todo el año escolar o antes de cada ocasión.
Esta ley surge después de que un grupo de estudiantes de la UF, el Foro de Políticas Estudiantiles de Florida, se asociara con el grupo activista conservador Madres por la Libertad para presionar a los legisladores que aprueben el proyecto de ley.
Bernstein, un reciente graduado de la UF y exmiembro del policy forum, comenzó a defender contra el uso del castigo corporal en 2022.
Poco después, Nakov, quien dijo que no podía creer que el castigo corporal todavía se utilizara en las escuelas, se unió al proyecto.
Al principio, Nakov y Bernstein, junto con el foro de política, promovían la prohibición total del castigo corporal. Sin embargo, recuerdan que fue difícil encontrar un patrocinador para el proyecto de ley y que se encontraron con la resistencia de los legisladores que creían que el castigo corporal podía ser un método efectivo de disciplina.
Aun así, pensaron que podían encontrar la manera de que la legislación avanzara. Fue entonces cuando idearon un compromiso: el castigo corporal podría existir, pero solo para los padres que lo desearan.
Su primer paso fue involucrar a Madres por la Libertad. El grupo ya había influido en la política de la Florida anteriormente, sobre todo para que se retiraran restricciones a libros de bibliotecas escolares que algunos padres consideraban inapropiados. Entre sus objetivos autodeclarados se encuentra ampliar los derechos de los padres, un enfoque que Nakov y Bernstein comenzaron a adoptar.
Bernstein dijo que cree que exigir el consentimiento de los padres mitigaría las consecuencias del castigo corporal para todos. Aseguraría más protecciones para los estudiantes y protegería los derechos de los padres, agregó.
“Si se agregan más regulaciones a algo… eso, por supuesto, reducirá el número de niños que son golpeados”, afirmó.
Bernstein agregó que espera que el castigo corporal se elimine gradualmente como resultado del proyecto de ley.
Aunque la mayoría del estado ya ha prohibido esta práctica, el condado de Suwannee, en la Florida, registró la mayor cantidad de casos durante el año escolar 2023-24: un total de 74 casos, que representaron aproximadamente el 1,2 % de los estudiantes. (Otros condados que utilizan el castigo corporal tuvieron tasas más altas en relación con su población estudiantil).
Katlyn Howard, madre de dos hijos de 28 años que asisten a la escuela primaria Riverside en el condado de Suwannee, dijo que el distrito envía cada año un formulario verde que permite a los padres optar por no participar en la práctica.
“Es muy curioso saber que los padres del condado de Suwannee permiten que sus hijos sean castigados en la escuela, porque yo nunca lo haría”, dijo Howard.
En algunos casos documentados de castigo corporal, los deseos de los padres no siempre se respetaron.
En el 2021, un empleado de la escuela del condado de Liberty, Florida, aplicó castigo corporal a una joven de 18 años, a pesar de que ella y su madre no habían dado su consentimiento.
Howard dijo que al enterarse del incidente “quisiera preguntarles a mis hijos si alguna vez los han castigado en la escuela”.
Muchas de las escuelas que permiten el castigo corporal en Florida se encuentran en áreas rurales del Panhandle con ingresos medios más bajos, según datos del Departamento de Educación de Florida.
De los 19 distritos que permiten la práctica, sólo uno supera el ingreso medio de los hogares del estado.
En promedio, más del 84 % de los estudiantes de los condados que permiten el castigo corporal califican para el programa de almuerzo gratuito o a precio reducido, mientras que el promedio estatal es solo del 62 %, según la investigación proporcionada por el policy forum.
Esta misma investigación también muestra que esos condados presentan más absentismo, promedios académicos más bajos (GPA) y tasas más altas de arrestos juveniles, lo que, según Bernstein, demuestra que el castigo corporal no es una forma efectiva de corregir conductas.
“Hay muchas escuelas que emplean el castigo corporal en la escuela hoy en día, y en el pasado, que aún así han tenido problemas disciplinarios importantes”, dijo Bernstein.
Bernstein agregó que una prohibición total del castigo corporal podría llegar en la próxima década, a medida que asuman nuevos legisladores. Pero por ahora, el proyecto de ley es un buen punto de partida.
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