Photo of a crowd outside of Downtown Fats

Translated by Kristine Villarroel.

Una publicación de Facebook que eventualmente fue borrada, provocó conversaciones sobre los potenciales peligros que representa la vida nocturna en Gainesville durante la pandemia del COVID-19. 

Una foto tomada en frente del DownTown Fats Bar, ubicado en 112 S. Main St., muestra a al menos 30 personas sin mascarillas reuniéndose en la acera a menos de 6 pies entre ellas. La foto después fue compartida en Twitter y Reddit.

No se sabe quién tomó y publicó la foto original, pero las reacciones mixtas de los comentaristas reflejan las preocupaciones de los residentes de Gainesville de que los bares y restaurantes locales no están siguiendo pautas para el COVID-19 establecidas por el gobierno local. Estos miedos están basados en el hecho de que a principios de este mes, el Gobernador Ron DeSantis le dio luz verde a los bares y restaurantes para reabrir al 50% de su capacidad. 

El bar estaba cerrado cuando la foto fue tomada.

Luego de enviarle la foto al gestor de la ciudad la noche del lunes, el Comisionado de la Ciudad de Gainesville David Arreola publicó la foto en su página pública de Facebook con una petición a los negocios de Gainesville de tomar la pandemia del COVID-19 en serio. Arreola explicó que borraron la publicación porque la administración del bar pidió disculpas y le informo que el bar no estaba abierto cuando la foto fue tomada. 

Desde que los estudiantes volvieron a UF en agosto, los casos de COVID-19 del condado de Alachua han incrementado principalmente en el rango de edades de estudiantes universitarios. Alrededor del 40% de todos los casos entra en este rango de edades. 

“¿Creen que estamos jugando?” escribió Arreola en la publicación. “Ok, averigualo”

La foto fue tomada media hora antes del lanzamiento de DownTown Fats Bar el lunes a las 10 p.m., dijo Jonathan Gold, el gerente que trabajó esa noche. La multitud se reunió alrededor de las 9:30 p.m., pero los empleados del bar no estaban preparados para imponer distanciamiento social en ese momento, dijo Gold. 

El bar promocionó la reapertura oralmente para mantener el evento pequeño en vez de promocionarlo como se haría usualmente en redes sociales. 

“Escogimos esta hora cuidadosamente porque sabíamos que no iba a estar muy concurrido,” dijo. “Pero nos equivocamos”.

El personal abordó el problema apenas abrió el bar, dijo Gold. Le dijeron a la multitud que se movieran para respetar el distanciamiento social, incluso gritandoles luego de múltiples órdenes severas. Luego de aproximadamente cinco minutos, el personal logró que la multitud se distanciara propiamente con sus mascarillas puestas, añadió. 

Para Chester, es injusto culpar al personal y a la gerencia en vez de a las personas reuniéndose afuera ya que el bar estaba cerrado cuando la foto fue tomada. 

“No hay otro bar en toda la ciudad que esté más consciente del COVID,” dijo. “Hemos hecho todo para entrenar a nuestro personal y asegurarnos de que la conciencia sobre el COVID sea de máxima importancia. Esta situación fue una patada en el estómago”.

El Comisionado de la Ciudad, Arreola, dijo que su frustración se enfoca en la ignorancia de los estudiantes de UF tal y la reluctancia de la universidad de controlar la conducta de los estudiantes fuera del campus. 

“Ignorar intencionalmente las pautas de salud por el simple hecho de salir, desde la perspectiva de un formulador de políticas, es frustrante'', dijo. “Como alguien que es de Gainesville y lo llama un hogar, es doloroso”.

Arreola dijo que ha contactado a UF múltiples veces para abordar este problema, pero la universidad mantiene su posición de que no tiene control sobre el comportamiento fuera del campus. 

“Al mantenerse en silencio y no decirle a los estudiantes que se comporten de la misma manera fuera del campus como dentro del campus, es casi como si le estuvieran diciendo a los estudiantes que pueden hacer lo que quieran fuera del campus, lo que es inapropiado,” dijo Arreola.

Aunque borró la publicación, el Comisionado de la Ciudad Arreola dijo que su intención era abordar la mala conducta en Gainesville y darle a los negocios locales una oportunidad de corregir sus errores. 

“He puesto mi corazón en salvar todas las vidas posibles desde marzo'', dijo Arreola. “Creo que somos una sociedad que es compasiva y que somos un país que sí se preocupa. No estoy intentando humillar a nadie, estoy intentando responsabilizar a la gente”.

Mientras que UF puede ser culpada por la conducta de los estudiantes fuera del campus, el gobierno de Gainesville también puede ser culpado, dijo Jeremy O’brien, un estudiante de último año en ciencias políticas de UF de 23 años. Los dueños de bares locales decidieron reabrir y poner la comunidad en riesgo. 

Los estudiantes caminan en grupos grandes sin mascarillas regularmente alrededor de Midtown, dijo O’Brien. Él cree que los estudiantes no se consideran vulnerables al virus y no entienden o no les importa el impacto que tienen en la comunidad de Gainesville.

O’brien dijo que llamó a la línea de información crítica 311 del Condado de Alachua a mediados de este mes para reportar un bar que no estaba siguiendo los protocolos del condado. Dijo que aproximadamente el 90% de las personas en el bar, incluyendo al personal, no tenían mascarillas faciales. 

“No es solamente DownTown Fats: es Lit, Silver Q’s, Mid,” dijo O’brien. “Esto es lo que cada uno de los negocios ha estado haciendo. Están intentando quitarse la culpa y echarla a otras personas cuando ellos son parte de un problema más grande”.