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Saturday, October 16, 2021

Calificación y crítica: ‘In the Heights,’ latinos dan un paso hacia adelante pero tres hacia atrás

La película inspirada en un musical de Broadway actúa como un gran paso hacia la representación latina, pero para el público, no fue suficiente

This image released by Warner Bros. Entertainment shows Corey Hawkins, left, and Leslie Grace in a scene from "In the Heights."   (Macall Polay/Warner Bros. Entertainment via AP)
This image released by Warner Bros. Entertainment shows Corey Hawkins, left, and Leslie Grace in a scene from "In the Heights." (Macall Polay/Warner Bros. Entertainment via AP)

Escrito por Melissa Hernandez de la Cruz y traducido por Saira Gonzalez

Entre la música vibrante y bailes coloridos, “In the Heights” presenta un cuento de la lucha colectiva latina, específicamente en la comunidad de Washington Heights.

La película destaca la herencia interminable del sueño americano sobre los hombros de los inmigrantes de primera generación. El elenco, compuesto principalmente por latinos como Anthony Ramos y Leslie Grace, aporta autenticidad y cierto sentido de representación a la comunidad latina.

El director de “Crazy Rich Asians” Jon M.Chu y el creador del musical “In the Heights” Lin-Manuel Miranda fusionaron sus mentes imaginativas, invitando al público a ser parte de “el barrio”. Con una calificación de 96% en Rotten Tomatoes, la película establece un precedente para futuras películas musicales, mostrando el éxito en la transición de Broadway a las películas.

La película se centra en una historia de amor entre Usnavi (Anthony Ramos) y Vanessa (Melissa Barrera), quienes son parte de un vecindario diverso llamado Washington Heights. Junto a las tramas románticas, la película destaca las luchas de otros personajes, como Nina (Leslie Grace), una puertorriqueña de primera generación que encuentra la manera de salir de Washington Heights. Ella es la superestrella del vecindario, la que gano el boleto de ida al éxito para ingresar a Stanford.

Cuando Nina regresa a Washington Heights después de su primer año en Stanford, se da cuenta de lo sola que se siente en Stanford sin una comunidad que la mantenga con sus pies en la tierra.

Yo comparto los sentimientos sobre la lucha de Nina, especialmente cuando volví de mi primer semestre en la universidad. Los estudiantes latinos de primera generación, que superan académicamente, a menudo se encuentran acorralados en estas instituciones predominantemente blancas. La carga de lograr el sueño americano pesa sobre sus hombros y Miranda ejecuta en gran medida estas experiencias compartidas en la pantalla.

Comparto sentimientos sobre la lucha de Nina, especialmente cuando volví de mi primer semestre en la universidad. Los estudiantes latinos de primera generación, que superan académicamente, a menudo se encuentran confinados en estas instituciones predominantemente blancas. La carga de lograr el sueño americano pesa sobre sus hombros y Miranda ejecuta en gran medida estas experiencias compartidas en la pantalla.

Hay influencias caribeñas en los estilos de baile, las comidas y la ropa a lo largo de la película – fue una de las primeras veces que he visto comidas cubanas como la “ropa vieja” (un plato tradicional), galletas con guayaba y queso y tamales tan hermosamente representados en Hollywood. Con todo esto, hay un reflejo honesto de la casa de Abuela Claudia (Olga Meredis) que se trasluce a través de la pantalla.

Todo se junta en la cima de la película, donde ocurre el “Carnaval del Barrio”. Banderas que representan a Cuba, República Dominicana, México y Puerto Rico, junto con bailes y disfraces típicos, se funden durante una de las escenas icónicas de la película. “El Carnaval del Barrio” dio un sentimiento de unión y unificación sin importar las nacionalidades.

A pesar de los sentimientos y temas de una comunidad latina unificada, la visión de Chu y Miranda excluye a un grupo significativo que es la base real de Washington Heights. 

El vecindario conocido como la “Pequeña República Dominicana” en la vida real perdió la oportunidad de destacar a los dominicanos de piel más oscura. También hubo vacíos de música de inspiración dominicana como Dembow, Bachata y Merengue. Sin estos sonidos, la película no logra defender la cultura dominicana que prevalece en el verdadero Washington Heights. La película representó la cultura latina colectiva, pero también a través de esa fachada ficticia se vieron los lazos de la comunidad latina con el colorismo.

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Poco después de que la película llegó con éxito a los cines y se transmitió en HBO Max el 10 de junio, recibió una reacción en contra por la falta de personajes principales de dominicanos negros. Algunas celebridades, como el icono puertorriqueña Rita Moreno, quien tuvo éxito en el espectáculo original de Broadway “West Side Story”, salieron en defensa de Miranda.

“Parece que nunca se puede hacer lo correcto. Él es el hombre que literalmente ha traído la latinidad y la vida puertorriqueña a América,” dijo Moreno en el programa Late night de Stephen Colbert. “Simplemente digo, ‘¿no puedes esperar un poco tiempo y dejarlo en paz?’”

Muchas personas en las redes sociales estaban enojadas porque Moreno ignoraba la importancia de la representación latina de piel oscura en Hollywood.

Moreno luego se disculpó por sus comentarios en Twitter poco después de que Miranda reconoció los problemas de la película relacionados con el colorismo en su disculpa. “In the Heights” no representó a los afro-latinos, ya que los protagonistas eran latinos de piel clara o blancos, mientras que los personajes de piel oscura se reservaron para la representación de fondo.

Aparte de la representación dominicana mediocre, fue sorprendente ver que enterrada estaba la relación de Daniela (Daphne Rubin-Vega) y Carla (Stephanie Beatriz) en la trama. Podría decirse que recibieron un par de líneas de diálogo durante el final de la película, dejando su relación queer a la interpretación. La relación de Daniela y Carla es un ejemplo perfecto de las tramas que la película dejó incumplida para terminar el cuento de amor entre Usnavi y Vanessa.

Sin embargo, la película sobresale por resaltar un sentido de comunidad dentro del vecindario. Impresionantes solos como la canción de Abuela Claudia “Paciencia y Fe” en el metro invoca lágrimas emocionales. Para Sonny (Gregory Diaz IV), uno de los personajes más jóvenes, enterarse de su estatus de indocumentado es una referencia directa a los “Dreamers” protegidos por el DREAM Act. Toca una perspectiva personal sobre la inmigración.

Mirando y Chu intentaron abarcar todas las partes de las luchas y la cultura latina, pero se quedaron cortos al dejar cabos sueltos en las historias de varios personajes. Sonny, Nina, Daniela, Carla y Benny (Corey Hawkins) fueron marginados por el cuento de amor de Vanessa y Usnavi.

Por último, la película es una pieza de música sabrosa y pegadiza con las intenciones correctas pero los efectos incorrectos.

Calificación: 7/10

Es una película satisfactoria que sirve como el primer paso hacia la representación de latinos en Hollywood.

Corrección: Este artículo se ha actualizado para reflejar que “In the Heights” se estrenó el 10 de junio en los cines y en HBO Max. Una versión anterior de este artículo informó lo contrario.

Comuníquese con Melissa: mhernandez@alligator.org y siguela en Twitter: @melissahernandezdlc; Comuníquese con Saira Gonzalez: sgonzalez@alligator.org.

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Melissa Hernandez de la Cruz

Melissa Hernandez de la Cruz is a fourth-year journalism major at the University of Florida. She loves to travel, create photography, enjoy new cultures, and is a fellow history junkie. Apart from being a citizen of the world, she also shares birthdays with legendary artists Bruce Lee, Jimi Hendrix, and Bill Nye. 


Saira González

Saira González is a fourth-year at The University of Florida double majoring in Spanish and Anthropology. She is from Ruskin, Florida, but was born in her native Mexico. She spends her free time playing the violin and working as a translator for El Caimán. 


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